Bob Dylan – Modern Times (Columbia)

27.11.2006 | Escrito por Adrián Puentes

El Dylan de turno, el de Modern Times, aparece precedido por un extraño repertorio de sorpresas desde su anterior placa, Love and Theft (Columbia, 2001); sobre todo, la aparición del primer volumen de sus memorias (Chronicles, vol. 1) y la filmación de un documental que escudriña sus inicios en los ’60 (No Direction Home, de Martin Scorsese). Ambos casos no resultarían tan particulares si no fuera por la extrema reserva –desinterés, incluso– del señor Dylan con su vida pasada: a él parece interesarle exclusivamente lo que viene hacia delante, sin importar las cabezas de fans, seguidores y fundamentalistas que deja en el camino.
Entonces, estos son los “tiempos modernos??? de Dylan: un disco que busca sonidos casi perdidos en el inconsciente norteamericano, los recrea y resucita con una banda y una producción impecable (a cargo de él mismo, bajo el alias de Jack Frost). Tal como en Love and Theft, aquí recurre al blues, al swing, las influencias jazzeras, el rockabilly y otros estilos aún más lejanos en el tiempo que el folk que lo que llevó a la cima de la popularidad hace 40 años.
Antes, en Time Out of Mind (Columbia, 1997), reveló su lado más sombrío; fue, como se ha dicho muchas veces, un disco inspirado en la vejez y la muerte. Luego, Love and Theft y sobre todo este Modern Times presentan a Dylan como un hombre en cierta paz, que parece venir de vuelta. De ahí la dulzura, el relajo y la levedad de este disco, a pesar de la pesadez de ciertas canciones. Ahí está, al comienzo, la contradictoria, compleja y divertida ‘Thunder on the mountain’, un blues donde se permite revelar sus pensamientos como si dieran lo mismo: “I was thinkin’ ‘bout Alicia Keys, couldn’t keep from crying/ When she was born in Hell’s Kitchen, I was living down the line/ I’m wondering where in the world Alicia Keys could be/ I been looking for her even clear through Tennessee???. Ahí está, al final, la crepuscular ‘Ain’t talkin’’, una canción apocalíptica ante un mundo terminal, perverso: “Well, the whole world is filled with specullation/ The whole wide world wich people say is round/ They will tear yor mind away from contemplation/ They will jump on your misfortune when you’re down???. Entre una y otra, habla sobre todo, sobre lo de siempre: amores perdidos y añorados, amores que poseen y asfixian, la vida del hombre promedio, que mira lo que pasa y busca redención (en ‘Workingman’s blues’), etc. Pero a pesar de toda la crudeza y el dolor, Dylan canta aquí con tranquilidad y sabiduría, como en una reunión de amigos.
¿Estos son los “tiempos modernos??? para Dylan? ¿Canciones inspiradas en la música de hace 50 años atrás, que hablan de los viejo, bueno y crudo? ¿Un hombre que goza con los sonidos puros de antaño y desprecia la compresión que permite la tecnología actual (como señaló en su comentada entrevista a Rolling Stone) ¿Cómo podría ser todo esto moderno?
Me parece que la respuesta está en el gesto mismo: ya no queda nada, da lo mismo, sólo escucha y disfruta a media tarde, junto a tus amigos, en torno a un buen trago y buena música, la música de siempre: lo mejor está por venir. Eso sí que es moderno.






Lo moderno es que hoy, tal como hace 50 años atrás, se le sigue escuchando y cantando junto a los amigos, como dices, con un buen trago (una copa de vino o un vaso de whisky…. no sé si una piscola…) y una buena conversación, sobre lo viejo, lo bueno y lo crudo, haciendo que lo mejor en ese momento sea ESE momento.
Buena reseña!
Bien dicho. Muchos de los que vienen a polemizar a este sitio, tratando de ser los más vanguardistas, los más duchos, deberían relajarse un poco y escuchar discos tan buenos como este. Así, con los amigos, un buen trago y un poco de humo. Que mejor.
Saludos.
Pluma maestra para describir un disco que remueve los sentidos y que hace que cualquier instante sea memorable. El pasado nos acompaña en todo tiempo. No queda más que disfrutarlo y hacer de él un rito diario.
las opiniones sobre lo moderno y lo clasico siempre me han parecido innecesarias, algo es bueno o no lo es, desde luego calidad es algo que le sobra a Bob Dylan, Modern Times es una obra de arte de principio a fin, pero tiene si cabe mas merito por ser de alguien que lleva cuarenta años en la musica, sin perder misterio, del Dylan actual se dice que es lucido, genial e imprevisible, adjetivos que ya se le aplicaban al principio de su carrera, de pocos artistas se puede decir lo mismo, Dylan esta mas vivo que muchos grupos que llevan tres años, es mi cantante favorito y lo he visto varias veces en directo, y creo que es practicamente imposible que aparezca alguien como el,ya que tiene un repertorio inigualable, ¿es moderno el David de Miguel Angel? ¿es moderno Modern Times?… la respuesta la llevara el viento.
he leido por ahy que acusan a bob dylan de copiarle a chuck berry en este disco. (rip off) no se si logre escuchar pero puede haber algo ahy.
Hay una imagen que, seguramente, si uno se pone a buscar, puede estar también presente en canciones de otros períodos, pero que a mí me suena muy característica del último Dylan, y es la del sujeto que quiere amar al prójimo o obrar bien pero que no puede porque el deteriorado orden del mundo se lo impide. Es tan difícil ser un buen hombre en un mundo como el de hoy, parece decirnos Dylan. La idea está muy clara, por ejemplo, cuando algunos discos atrás cantaba “I can’t be good no more / Once like I did before / I can’t be good babe / Honey because the world gone wrong”; y también en “Ain`t Talking”, de Modern Times, cuando dice: “I am a-tryin’ to love my neighbor and do good unto others / But oh mother things ain’t goin’ well”. Y me atrevería a decir que los antiguos cantantes aparecen precisamente para que no nos engañemos y recordemos que el mundo de algunas décadas atrás no era sustancialmente mejor ni peor que el de ahora, que en lo que va de historia nunca ha habido un mundo a la medida del hombre, y que la gracia de las canciones nuevas o viejas es plantear la utopía de un mundo alternativo, la persistencia y legitimidad de ese deseo para el acaso no haya una estrategia como no sea conservar la calma, estar alerta, conversar y cantar. Por eso es todo un detalle que la música de “Ain’t Talking”, que va todo el rato en oscuros acordes menores, al final se cierre con un acorde mayor, dándole un dejo muy sutil de optimismo y de luz a la despedida del disco.
de Dylan se puede decir lo que se quiera, que muchos cantan mejor, que son excelentes guitarristas, que … etc. pero lo curios es que nadie lo iguala. en No Direction Home, el ex -productor de los Stones dice que Dylan es el Shakespeare de nuestro tiempo. y es acertado. me pregunto. ?¿ alguien leera a Shjakespeare por moderno ?. no le busquen tres pies algato. es la musica lo q