Sonic Youth – The Eternal (Matador)

15.06.2009 | Escrito por Rodolfo García
Sonic Youth despacha en The Eternal uno de sus discos más directos y abrasivos. El quinteto de Nueva York sabe como reinventarse tras casi 30 años de trayectoria con un olfato innegable por melodías ruidosas y plagadas de texturas de corte experimental. Esta vez, el sentido de la inmediatez se aleja de una tendencia hacia la abstracción que la banda venía desarrollando desde A Thousand Leaves (1998), y se acerca a canciones más cuidadas y luminosas.
Renovados con la llegada de Mark Ibold (Pavement) en bajo, la banda de Kim Gordon (bajo, guitarra, voz), Thurston Moore (guitarra, voz), Lee Ranaldo (ídem) y Steve Shelley (batería), cuenta con una energía rock poderosa y corrosiva próxima al punk.
Los temas son más cortos, al hueso, y se obvian las divagaciones atmosféricas y disonantes que venían desarrollando junto a Jim O’Rourke. La partida, antes de grabar Rather Ripped (Geffen, 2006), del multi-instrumentista y productor ligado a la vanguardia concreta y contemporánea, dejó al conjunto a merced de sus instintos más pop y rock.
En cierto sentido, The Eternal se acerca a lado más indómita y hardcore de Pavement, como el expuesto en Wowee Zowee (Matador, 1995). Los nuevos cortes de Sonic Youth tienen una llegada inmediata, similar al trabajo de discos anteriores como Goo (DGC, 1990) y, sobre todo, Experimental Jet Set, Trash and No Star (DGC, 1994), y exploran la veta más áspera y espontánea de la banda.
Esto es reconocible en temas como en “What we know”, firmada por Lee Ranaldo y con voces de Kim Gordon. “Calming the snake” y “Sacred trickster” son dinamita pura. Con los años, Sonic Youth ha logrado consolidar su sugestión hipnótica hasta alcanzar cumbres de catarsis. Ahora, en The Eternal, existe una voluntad clara de sacudirse y disfrutar el viaje, a través de cuadros rock sicodélicos e intensos, como en “Antenna”.
“Poison arrow”, entre el noise pop de Yo La Tengo y la nostalgia ruidosa de Velvet Underground, se pasea por distintos estados de ánimo con una energía que la experiencia algo cerebral de discos anteriores había hecho menguar. Con Mark Ibold en el equipo, Sonic Youth suena rejuvenecido, con escaladas vertiginosas como no se les oía desde el glorioso Daydream Nation (Enigma, 1998), el que han reeditado y tocado en gira recientemente.
El quinteto neoyorquino retoma su intuición y se deja guiar por las melodías, más que por los ganas de generar una masa palpable de sonidos saturados. Un claro ejemplo es “Malibu gas station”, con una Gordon inquietante en las voces, aunque sin romper nunca la tensión. Las repeticiones del Stereolab más desatado vienen al espíritu por momentos.
“Thunderclap” es un remolino de rock and roll, imparable y preciso, un tema corto de tres abrasivos minutos. Los Sonic Youth ya no manejan tan sólo a la perfección sus propios trucos y mímicas, en The Eternal, incorporan una llama extra. ¿Actitud? Motivación más bien. Thurston Moore y compañía se notan apasionados por lo que hacen, en un juego del que, según fluye el álbum, se disfruta cada instante.
El recorrido es variado e incluye perlas como “Walkin blue” – otra vez de Ranaldo-, de guitarras brillantes como olas, con más de un guiño al shoegaze y al ambient pop (My Bloody Valentine, Ride). Este sentimiento prosigue con “Massage the history”, que cierra el disco de manera apaciguada y nostálgica, al principio, y, luego, con un clímax amplio, para alcanzar un estallido descontrolado, antes del final.
The Eternal queda como el celebrado regreso de Sonic Youth a las ligas independientes, tras terminar 20 años de carrera en la multinacional Geffen. Esta es una vuelta en gloria y majestad, con una juventud sónica más encendida que nunca, y apoyada por un gran sello como Matador, dispuesto a arriesgarse con ellos con entusiasmo. La banda de Thurston Moore retoma el camino del indie, justo donde lo había dejado hace 21 años con Daydream Nation, su obra maestra: a pedir de boca.
MP3: Sonic Youth – “Sacred trickster”
VIDEO: Sonic Youth – “Antenna” (en vivo)







Yo, un tipo muy fanático de Sonic Youth, puedo decir que he escuchado el disco varias veces y no estoy para nada de acuerdo con la crítica.
Creo que el nivel de The Eternal está muy por debajo que de Rather Ripped y sobre todo que de Sonic Nurse. Las canciones suenan forzadas y ruidosamente desganadas. De todas maneras hay algunas que salvan, pero el resto es puro relleno, prefiero que saquen 4 decentes que un disco lleno de de canciones que no saben a nada.
Me costó enganchar con el disco…venía de estar rayando con ”Murray Street” y ”Snoic Nurse”…y esto era como…el lado más pop y asegurado de SY, haciendo canciones en donde no arriesgaban nada…
No lo calificaría en ningún momento de experimental, pero si después de superado el golpe, logras maravillarte con ”Walkin Blue” o con la parte final de ”Anti-Orgasm”…Es un buen disco, y ni no conociera los trabajos anteriores de SY, me hubiera volado la cabeza…podría ser un buen disco para ”iniciarse” en la banda.
Mención aparte para la influencia que ejercía O’Rourke…alguna vez lo pensé, pero no creía que fuera cierto…y la influencia de Ibold, en este disco, lo ha confirmado.
debe ser el disco más plano y predecible de Sonic Youth en mucho tiempo. por último “rather ripped” tenía la “novedad” de volverse màs pop, pero “the eternal” pareciera un intento por volver al sonido noventero del “goo”. lo cual no es malo, pero no es lo que ellos habían acostumbrado a hacer: experimentar y no repetir. como que la novedad, la curiosidad se fue. basta con escuchar como la batería de shelley pierde fuerza y que hasta repite riffs de discos pasados.
Mi amigo Christophe Schenk, periodista musical del semanario L’Hébdo en la Suiza francesa, entrevistó a Ranaldo, quien de hecho confirmó una cierta tesis: tras reeditar y tocar en vivo el daydream nation, fue la mayor inflencia, es decir ellos mismos.
respecto a que repiten riffs anteriores, esto ya había pasado en una serie de otros discos: alguien reconoce los acordes de I wanna be yr dog al final de Diamond Sea, cuando se despeja el ruido…Yo la tengo hizo lo mismo en The story of yo la tengo…
supongo que hay gente q le gusta y gente a la q no.
Si este es un disco más directo, es quizás porq ya han experimentado harto y tenían simplemente ganas de rock. De hecho, muchas de las impros ruidosas que hacían un tiempo en sus conciertos con o´rourke, se debía al hecho de que terminaban frustrados con el sonido de sus canciones y se dedicaban a sacar todo afuera….Lo mismo pasó con experimental jet set, hay personas a las q les encantó el álbum, más cercano al punk y al hardcore, y a otros no…
[...] Read more here: Sonic Youth – The Eternal (Matador) » Super 45 [...]
Yo tambien soy fanatico de Sonic Youth y si bien este disco no trae consigo algo nuevo como los mencionados Reather Ripped y Sonic Nurse, creoq eu es un muy buen disco ya que hacen algo que pocas bandas llegan a hacer sin parcer ensimismadas, que es la auntoinfluencia, asi que pues hay que disfrutar el sonido que generan las guitarras y bueno tambien esa genial voz de Kim en Malibu Gas Station, y si coincido en que hacia falta ya en esta esena musical en decadencia un disco que solo fuese para rockear y disfrutar, ya vendrán con trabajos ya sea como banda como solistas en los cuales podamos disfrutar por completo de la parte experimental e inovadora
[...] Parish – A Woman A Man Walked By P.O.S. – Never Better Röyksopp – Junior Sonic Youth – The Eternal St. Vincent – Actor The Horrors – Primary Colours The Pains of Being Pure at Heart – [...]
Sonic Youth no la tiene fácil con unos fans tan exigentes.
Hay que exigir, no acomodarse con estéticas pasadas.A la hora de componer y hacer música.Es muy difícil pero,a un grupo con talento como Sonic Youth, esto se le debe exigir.
Este disco me parece por lo poco que he escuchado; algo parecido a Goo,si bien es cierto que creo que mezcla el pop de anteriores también lo cual le hace único en este sentido.Antenna es un temazo, y malibu Gas station es muy buena.Los fans no están siempre de acuerdo con lo que hace su grupo.
Es difícil hablar de los discos de Sonic Youth de primera mano ya que tienden a adquirir una pátina especial con el tiempo… Sin embargo, estoy de acuerdo con Guillermeiko en que por lo pronto Antenna y Malibu Gas Station son excelentes temas. A mi juicio, bien podrían ponerse en un playlist junto con lo mejor de Sonic Youth y no desentonar…
Despues de escucharlo durante un par de años, diria que el disco es brillante, a la altura de lo mejor del grupo. puede que mire hacia el pasado, pero añadiendo todo lo aprendido en el camino, luego no solo no se repite, sino que es un compendio de todo el saber hacer del grupo, y todo esto ademas, mas halla del sonido y las intenciones, con unas grandisimas canciones como base, de las mejorcitas que hicieron en esa etapa.