Uncle Tupelo – No Depression (Rockville)

07.05.2008 | Escrito por Enrique Moraga
Publicado en 1990

Jay Farrar, Jeff Tweedy y Mike Heidorn debutaron como Uncle Tupelo en 1987, pero no fue hasta 1990 cuando No Depression vio la luz: un disco que abraza el country desde la rapidez del punk y lo retuerce a gusto en piezas seminales para una generación marcada por la rabia y la vida en las afueras. El debut de la banda es, además, clave para entender la evolución natural del country rock tal como se le conoce hoy. Hüsker Dü y Gram Parsons copulando libremente en Belleville, Illinois.
Farrar y Tweedy (años después líder de Wilco), amigos desde la infancia y nacidos en el mismo hospital, dictan las directrices de un trabajo donde ambas personalidades unificaban un todo coherente y explosivo. Las canciones de ambos son enormes y aún no había tiempo, ni ganas, para las discusiones ególatras que traería el tiempo y el reconocimiento. No Depression (en alusión al clásico del músico country A. P. Carter) está marcado por la inmediatez de la juventud, la desesperación de la rutina y por las cicatrices que comparten, así como por sus influencias llevadas al borde y por un ímpetu irrefrenable. Canciones como “Before I break??? o “Whiskey bottle??? son pura distorsión con raíz sureña y, todavía, el sueño de bandas tan interesantes como, por ejemplo, Two Gallants. Mientras, en “So called friend??? o en la inicial “Graveyard shift??? no se hace difícil encontrar el sonido de los primeros Richmond Fontaine o el eco de Neil Young, en “Life worth livin??? y “Screen door??? se escucha a The Birds.
Postales grises que se refugian en el licor para desenterrar desde ahí el temor a una vida anónima y rural. Canciones que hablan de trabajo forzado, borracheras y continuidad sin final. Himnos que elevan el sentimiento de derrota hasta convertirlo en la combustión del escape más puro. No Depression es una obra intransigente y tremendamente honesta. Una colección de canciones irrepetibles y en estado de gracia. Un clásico olvidado y feroz que mantiene entre sus líneas el secreto de la evolución natural de sus creadores y de un puñado de bandas enormes dispuestas a aceptar el sonido de Uncle Tupelo como una almohada, nada cómoda, para descansar sus propias ideas.






ohh, no había visto este comentario sinó hasta recién… q buen álbum… éste, el “today” de g500, “fables of the reconstruction” de r.e.m. y el “zen arcade” de hüsker dü fueron una buena patada hace unos cuantos otoños atrás… pq no ahora ?… ja…
piola reseña, gracias por ella…
buen día !!!
Never heard of this before, but thanks for opening up my eyes.